
Las naranjas valencianas deben su prestigio a sus excelentes cualidades organolépticas, producto de un clima idóneo, de la cantidad de insolación adecuada y de la disponibilidad de agua suficiente para el riego. Pero, también, por el esmero en el hacer y la maestría, o saber-hacer, que se obtiene con la investigación y la larga tradición, que no son pocas.
Nuestra política de animar a otros pequeños productores a que reconviertan sus cítricos al cultivo ecológico y desistan de abandonar sus tierras por falta de rentabilidad, (con el deterioro ambiental que ello supondría), está dando sus frutos: cada año se nos suman unos cuantos más. En estos momentos somos siete los productores que esperamos justificar nuestros esfuerzos con la venta directa al consumidor, evitando gastos innecesarios. Nuestras parcelas están ubicadas en la Ribera Alta del Xúquer, en los términos municipales de Alzira, Alberic, Gavarda y Antella. Es ésta una de las mejores zonas para el cultivo de las distintas variedades de naranjas y mandarinas que ofrecemos. Algunas parcelas están inscritas en el Comité de Agricultura Ecológica en espera del certificado, otras no; es del criterio del agricultor el integrarse, o no, en el sistema. A nosotros lo que nos interesa para comercializar su producción es que se siga las indicaciones de éste en todas sus fases. Por el momento, denominaremos a nuestras naranjas como naturales.

Las podríamos llamar, también, y con toda razón, sanas, puesto que no se ha hecho uso de pesticidas, herbicidas, fungicidas, ni de cualquier otro producto tóxico o agresivo; el fertilizante ha sido orgánico y corrector de carencias nutricionales. Hemos apostado por esta forma de cultivo porque buscamos la calidad, no sólo en el sabor, el color, la forma, la textura, etc, sino también en aquello no perceptible, como pueda ser la riqueza vitamínica y la no-toxicidad.
También por ello, nuestra técnica de laboreo es artesanal, sustituyendo la mecanización en favor de la mano de obra (segando o arrancando las hierbas adventicias, limpiando las naranjas una a una con un paño húmedo, por ejemplo), sin escamotear esfuerzo, tiempo, imaginación ni dinero con tal de conseguir el producto deseado. Nuestra intención es poder satisfacer el paladar más exigente a un precio competitivo.
Por otra parte, nosotros controlamos todo el proceso, tanto de producción como de manipulación, comercialización, publicidad, y el envío hasta el hogar del cliente, pudiendo, así, ofrecer nuestros productos a un precio razonable para el consumidor y justo para el productor.
Por último, hemos considerado que tanto la presentación como el servicio eran factores que podían influir positivamente en la mejora del producto: